• ARTICULO Y FOTOS

    Cuerpo del mensaje:
    AFINACIÓN
    Desde que comenzó el Curso Coral allá por el mes de septiembre, en Cantoría Hipponensis la actividad ha sido frenética. Cumplimos diez años de existencia y esto es algo que no se produce con frecuencia en agrupaciones como la nuestra. La mayoría tenemos ya cierta edad, las voces carecen de la lozanía y frescura de otros tiempos, somos muchos; alrededor de 76 coralistas, lo cual, hasta que afloran los buenos resultados, representa más un inconveniente que una ventaja. Los escenarios resultan escasos, autobuses, salas, restaurantes etc. están concebidos para grupos menores y a veces es difícil coordinar la fluidez del Coro en torno a esta “multitud”. Da la impresión de que, llegadas estas fechas de primavera, al Coro le entra una especie de astenia y… desafina. No desafina por incapacidad vocal, lo hace en el sentido de que la convivencia se resiente, los ensayos resultan largos y tediosos, la insolidaridad se adueña perezosamente de unos y otros, todo resulta pesad
    o, la concentración al cantar… no existe. ¡Hay que mantener la afinación! ¡El coro se nos “cae”!
    A pocos kilómetros de Valencia, en la cumbre de un empinado cerro, la diminuta imagen de Nuestra Señora de Montiel, patrona de Benaguacil preside y vela sobre el hermoso valle del Camp del Turia. La Primitiva Edetania y todo cuanto para la Historia de nuestra Tierra supone, se puede contemplar desde una elevación que encumbra las voces, los cuerpos, los ánimos… Hay pinos, jaras, lentisco, romero, tomillo, hay flores y plantas que cuidadosas manos tienen buen cuidado de regar y cultivar. Respirar en este ambiente ensancha los pulmones, limpia conductos, estimula músculos y activa la circulación. Hasta el apetito se ve favorecido en esta ínsula de Naturaleza. Para hacer honor a esto, nada mejor que someterse a una dieta de restablecimiento a cargo de las amables Hermanas Terciarias Capuchinas que regentan la Hospedería del Centro de Espiritualidad de Montiel. Una comida sencilla, sana y familiar compartida en un cercano ambiente de convivencia y compañerismo.
    Después del yantar, el cantar. En unas capaces aulas perfectamente acondicionadas al efecto, los ensayos permiten total abstracción del mundo exterior alcanzando la concentración tan necesaria para matizar una obra coral. Los resultados son visibles rápidamente ya que el tiempo de ensayo se ve reducido y la calidad de la interpretación aumenta. Inma se tiene que esforzar menos y en conjunto el trabajo se termina completamente en el tiempo previsto.
    La “xarradeta” con el fresco de la tarde y de nuevo la cena con amigos. Embutido del terreno con patatas fritas compartido con quienes a lo mejor durante el año no hemos cruzado ni diez palabras, es el elixir maravilloso que permite el “empaste” no solo de las voces, sino de las mentes y los corazones.
    Tras la cena, en la velada, un poco de humor, música y… a dormir. Habitaciones sencillas, pulcras y limpias, – se nota la buena mano de las Hermanas- invitan a un sueño reparador con el balsámico aroma de la montaña y el sonoro silencio del extenso valle.
    Despertar sin tráfico, café, pan con aceite y paseo por el jardín. Más oxígeno, ¡qué maravilla…!
    El bueno de Don José (93 años) oficia la Eucaristía a los pies de la Patrona y nos dedica unas atentas palabras de agradecimiento. Cantamos la Messe Brevis de Charles Gounod y algunas piezas más. Ya lo dice Juanjo: “Quien canta, reza dos veces…”. Parece ser que a las Hermanas les ha gustado nuestro canto. Así me lo ha confirmado la Hermana Pilar y… me lo creo. Gracias
    No he querido preguntarle si habíamos desafinado. Me hubiera dicho que no, naturalmente, pero yo me refería a otro tipo de afinación y esta creo que la hemos conseguido plenamente en estas VI Jornadas de Convivencia.
    ¡Hemos “afinado” en Montiel el Espíritu del Coro!
    Pencho

    Adjuntamos el enlace correspondiente al reportaje fotográfico de nuestra estancia en esa los pasados 16 y 17 mayo 2015.

    https://plus.google.com/photos/101047637913160397258/albums/6153127217655160497


    Este e-mail se ha enviado vía formulario de contacto desde Casa de Espiritualidad Santuario de Montiel (http://www.santuariodemontiel.org)

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